jueves, 5 de febrero de 2015

CONSTRUIR NUESTRA VIDA (Segunda Parte)

Pero conviene no olvidar que somos casas que se construyen obedeciendo a un plano que se ha perdido (el  mismo plano que intentan reconstruir las distintas religiones, filosofías o literaturas). Casas, por tanto que, como nos ocurre a nosotros, dudan, se tambalean, se van corrigiendo sobre la marcha, en ocasiones se caen y obligan a comenzar de nuevo desde el principio a pasar más tiempo a la intemperie ( una ocasión, por cierto, para disfrutar del cielo abierto y las maravillas de la naturaleza, no solo para sentirse desprotegidos) que cobijados dentro de ellas. Casas poco fiables si no fuera porque el verbo construir, tan tenaz y tan vivo no les permite caer en el abatimiento ni tomarse un momento de respiro.
Construir una vida es, en este  sentido, hacerla posible, inscribirla dentro de un plan ( dentro de un plano), ponerla en  contacto con sus paisajes y con sus limites. Construir una vida es ir la alzando con esos ladrillos que se quedan medio amontonados en elprimer párrafo ( y con las vigas, las tejas, las tubeías, los cables), es diseñar sus estancias, es abrirse puertas y ventanas, en colocarse un techo a prueba de la lluvia y del sol, es amueblarla. Ladrillos estancias puertas y ventanas, muebles, cimientos todo lo que hace sólido nuestro proyecto de vida, lo que le da estabilidad, lo que lo encaja en la sociedad ( una casa vecina de muchas otras casas), po que lo hace creíble.
Un compromiso diario
Pero para construir es necesario saber que la casa debe estar al servicio de uno y no uno al servicio de la casa. El que no consigue esto queda prisionero de su casa, se convierte en su propio carcelero. Construir, por tanto, en libertad y para ser libres: para que la casa cumpla su función de cobijarnos sin pasarnos deudas por hacerlo. Construir, entonces, como el que se entretiene haciendo castillos de naipes. O castillos en el aire. Construir desde la fragilidad y desde lo efímero, desde la impermanencia y el cambio. Construir asumiendo de antemano el temblor que provoca la posibilidad de una corriente de aire, un mal gesto, no haber aprendido la ciencia de los milímetros que se requiere para colocar las cartas de manera que el castillo no se venga abajo. Cualquier cosa, en efecto, puede echar a perder semanas o años de esfuerzo: en un segundo el castillo se desmorona y nos obliga a comenzar de nuevo. Pero es que construir es eso: comenzar de nuevo constantemente, redefinir día a día la casa que nos contiene, repasar sin descanso los revoques, las bisagras, los muros, los marcos, el estado de los suelos… Construir, construimos : somos los albañiles y los arquitectos de nuestra vida.
Revista “ Cuerpo Mente” nº 271.  JESÚS AGUADO

sábado, 10 de enero de 2015

CONSTRUIR NUESTRA VIDA PASO A PASO (1º parte)

 CONSTRUIR NUESTRA VIDA (primera parte)
Somos los arquitectos de nuestros días y se requiere una gran capacidad y una alta cualificación técnica y moral. Construir la casa que somos, construir la frase que nos dice, acertar a hacer eso con claridad, algo que se va logrando poco a poco, es el sencillo secreto de la felicidad.
El cerebro y las manos constituyen los atributos más notables del ser humano y reflejan su gran capacidad para discernir y hacer. Es útil recordar que cada persona construye su propia vida y el cúmulo de acciones y relaciones en que esta se materializa.
Vivir se hace ladrillo a ladrillo. Cada paso que damos es un ladrillo que ponemos en ese edificio que denominamos vida propia. Construimos sin cesar, sin darnos cuenta, cada vez que decidimos algo, cada vez que damos un paso, incluso cuando soñamos. Somos casas en construcción. En unas ocasiones usamos materiales que hemos escogido ( una profesión,, una pareja, una ideología…) y en otras nos tenemos que conformar con materiales que el mundo ha puesto en nuestras manos sin consultarnos (un país, una lengua, una familia, unas características físicas…) Lo importante, sin embargo, es que uno pueda confiar en que esos materiales propios y ajenos le protejan del mundo de fuera: como en el cuento de “Los tres cerditos”, el lobo puede derribar sin esfuerzo la cabaña de paja y la de madera, pero ya no la de piedra, que resiste a sus bufidos, sus empujones, sus arañazos, su rabia.
El lobo sabe, como se ve en “ Caperucita roja “ y “ Las siete cabritillas”, usar el ingenio además de la fuerza bruta para conseguir que abramos nuestras  puertas: se disfraza, se espolvorea de harina la pata, modifica el timbre de su voz, argumenta de manera razonable. Si no puede echar abajo nuestra casa, hace lo posible para penetrar en ella y convertirla en parte de la espesura, en bosque, en territorio salvaje.
Los lobos del mundo – que, no lo olvidemos, la mayor parte de las veces son proyecciones de nuestros miedos y de nuestros errores antes que enemigos reales del mundo de afuera_ tienen la triste misión de destruir lo que hemos construido: una casa (que intentan convertir en un montón de escombros), unos valores (que desprestigian con su omnívora inmortalidad), una frase ( que emborronan y tergiversan para que se vuelva ininteligible) o unos sentimientos (que minan desde sus cimientos para que dejen de sostener nuestra existencia). Construir es protegerse de la acechanza de los lobos internos y externos. Construir es aprender a alzar una barrera infranqueable entre nosotros que anhelamos ser quienes somos, y esos lobos, cuya ferocidad pretende aniquilarnos. Construir es poner nuestro corazón a salvo de las dentelladas de los muchos depredadores que quieren alimentarse con él.
Es necesario saber que la casa debe estar al servicio de uno y no uno al servicio de la casa.

Revista “ Cuerpo Mente” nº 271.  JESÚS AGUADO

jueves, 4 de diciembre de 2014

SOMOS NOSOTROS...

SOMOS NOSOTROS…NO MIRES PARA OTRO LADO...


Hoy en día se está tomando conciencia de la importancia de las emociones y pensamos nos sentimos mejor cuando compartimos nuestras ideas y entusiasmos con los demás. Cuando hay un equilibrio entre lo global, lo personal y lo social nos permitirá ser personas  autorrealizadas  en un mundo mejor.
Todas las estructuras que hacen que el mundo de hoy sea insostenible han nacido y crecido en la mente humana. Las guerras las acciones humanas nacen en la mente del hombre es ahí donde se deben construir todos los baluartes del nuevo ser humano.
Nuestras acciones y  actitudes nacen de nuestra conciencia, que se manifiesta en nuestras ideas y manera de ver el mundo, en nuestras creencias,  opiniones y nuestros valores.
Para conseguir un mundo mejor es necesario transformar nuestra relación con la naturaleza, con los demás y con nosotros mismos, no como a veces pensamos creyendo que no podemos.

Por eso necesitamos un cambio en nuestra manera de entender el mundo, nuestro lugar en él, cambio en nuestra cultura, conciencia, valores…

martes, 28 de octubre de 2014

THE BHA´GABAD GITA

THE BHA´GABAD  GITA. The divine song of God
Por qué te preocupas sin motivo?
¿A quién temes sin razón?
¿Quién te podría matar?
El alma no nace, ni muere.
Cualquier cosa que pase,
pasará por tu bien;
lo que esté sucediendo,
está sucediendo para bien;
lo que vaya a pasar,
también pasará para bien.
No debes lamentarte por el pasado.
No debes preocuparte por el futuro.
El presente está sucediendo...
¿Qué pérdida te hace llorar?
¿Qué has traído contigo,
¿Qué crees que has perdido?
¿Qué has producido?
¿Qué piensas que se ha destruido?
No has dado nada,
no has traído nada contigo,
cualquier cosa que poseas, la has recibido aquí.
Cualquier cosa que hayas tomado, la tomaste de Dios.
Lo que sea que hayas dado, se lo has dado a Él.
Llegaste con las manos vacías,
    y regresarás con las manos vacías.
Cualquier cosa que poseas hoy,    
pertenecía a otra persona el día de ayer, y
pertenecerá a otra el día de mañana.
Erróneamente has disfrutado de la idea
de que eso te pertenece
Es esta falsa felicidad
la causa de tus penas.
El cambio es la ley del universo.
Lo que consideras como muerte,
es en realidad la vida.
En cualquier momento puedes
ser un millonario,
y en el siguiente puedes
caer en pobreza.
Tuyo y mío, grande y pequeño
borra esas ideas de tu mente.
Entonces todo te pertenecerá y
serás dueño de todo.
Este cuerpo no te pertenece,
tampoco eres de ese cuerpo.
El cuerpo está hecho de fuego, agua, aire, tierra y
éter, y retornará en estos elementos.
Pero el alma es permanente – así que ¿Quien eres tú?
Dedica tu ser a Dios.
Él es el único en el que debes confiar.
Quienes conocen esta verdad son para siempre
libres de temor, preocupación y dolor.
Hagas lo que hagas,
hazlo como una ofrenda a Dios.
Esto te llevará
a experimentar de
la alegría, la libertad y la vida por siempre.

domingo, 14 de septiembre de 2014

RECUPERAR LA INOCENCIA EN NUESTRAS VIDAS

RECUPERAR LA INOCENCIA
El pecado y la culpa están enraizados en nuestra cultura y nos mantienen encadenados al pasado, impidiéndonos liberarnos de los círculos opresivos, personales y colectivos. Volver a la inocencia original y emprender el camino de la responsabilidad nos permitirá convertirnos en agentes del cambio.
Todas las culturas comparten esta mítica historia de cómo perdimos al mismo tiempo la paz interior y el equilibrio que nos unía indisolublemente a la Tierra y al resto de los seres vivos en un perfecto entendimiento. Se accede a una conciencia individual a costa de la perdida del nexo con la naturaleza. En la versión judeo-cristiana es el momento en el que adquirimos la conciencia del bien y del mal, la moralidad y, por lo tanto, la conciencia de la transgresión.
Entre otros mitos y conceptos como el “pecado”, capaces de anidar en nuestro inconsciente atrapándonos en una telaraña de culpabilidades. La educación resulta determinante para cultivar espíritus libres e independientes o bien sometidos a “pecados originales” y otros programas religiosos e ideológicos que pueden marcar de manera indeleble la psique humana.
El sentimiento de culpa se vuelve patológico y destructivo en forma de remordimiento o se convierte en arma arrojadiza contra los demás.
Lo cierto es que nacemos desnudos e inocentes y nos vamos vistiendo trajes de culpa conforme asumimos errores reales o ficticios, propios o ajenos. Es necesario tomar conciencia de todos estos absurdos y recurrentes programas de nuestra psique y recobrar la inocencia original que permanece incólume en el fondo de cada uno de nosotros.
La culpabilidad pertenece siempre al pasado, y el sentimiento contrapuesto es la responsabilidad que se dirige al presente y al futuro.

Las leyendas de paraísos de todas las culturas explican que el ser humano no encontrará la paz interior hasta que vuelva a entenderse con la propia tribu, a aprender el lenguaje del resto de los seres vivos y de la Tierra que nos sostiene. El fallo global de la convivencia, político y ecológico, señala la necesidad de edificar una nueva realidad, una economía u una sociedad sostenible y coherente. Se trata de abandonar los discursos moralistas y tomar las riendas de nuestra vida convirtiéndonos en agentes del cambio.
Terminamos culpando de nuestra situación a financieros, políticos, empresas y gestores y lo hacemos en gran parte con razón, pero es preciso plantear otras opciones… 

Revista  Mente Sana, nº105. Ignacio Abella…

sábado, 5 de julio de 2014

VIVE EL MOMENTO Y CELÉBRALO

VIVE EL MOMENTO Y CELÉBRALO.
Descubrir la magia del día a día depende más de nuestra forma de ver las cosas que de lo que sucede a nuestro alrededor. Cada instante encierra un verdadero tesoro en nuestras vidas.
Debemos disfrutar en hacer las cosas, es muy fácil venirse abajo, puede ser un instante lo que nos ha costado tiempo en construir, por eso hay que esmerarse en crear y sostener aquello que amamos y deseamos ser.
Queremos que en nuestra vida ocurran cosas extraordinarias para salir de la monotonía y de lo ordinario, deseamos los grandes acontecimientos para estar más contentos y creernos que somos grandes protagonistas, tenemos esa idea y la sociedad la engrandece. No apreciamos los continuos regalos que, momento  a momento, nos ofrece cada minuto, hora o jornada.
No sabemos vivir el momento con alegría y tranquilidad observando y captando todo lo que hay a nuestro alrededor, no respiramos y nos concentramos en este momento viendo, percibiendo, escuchando y en definitiva sintiendo lo único que real.
En una escena de Alicia en el país de las maravillas, el Sombrero Loco celebra el “día del no-cumpleaños”. La existencia se vive día a día, aprovechando el ahora, el momento, cada instante.
Vamos continuamente con prisas, pensando en lo que se va hacer después, no vivimos el momento, y a menudo nos pasan inadvertidas las pequeñas maravillas que dan sentido a nuestros días, no vemos, ni sentimos, ni observamos, no estamos aquí… La magia de la vida se muestra a menudo en lo humilde y sutil. “Estás aquí de paso, detente a mirar las flores” dice un proverbio oriental.
Lola Mayenco  en su libro: “Algo que Celebrar”, reflexiona sobre esta falta de atención del ser humano actual, siempre atareado, hacia esos momentos de profunda belleza y significado: Los amaneceres en el mar, los paseos en la montaña, las reuniones con los amigos, las tardes de tormentas, las puestas de sol o las noches de lluvias de estrellas. Por supuesto podemos añadir muchos más la risa de un niño, el canto de un pájaro, el saludo de una persona, una respiración sintiendo la brisa, el movimiento de las nubes. Si nos damos cuenta y vivimos el momento es un verdadero milagro la inmensidad de momentos tan únicos.
Lola M. divide en diez ámbitos los motivos diarios de celebración: 1.- Momentos. Dado que cada instante es único. 2.- Lugares. Como decía Henry David Thoreau: “El paraíso está sobre nuestra cabeza y bajo nuestros pies”. 3.- Elementos. Bienes imprescindibles para nuestra naturaleza, como el agua, el sol, la lluvia, que son escasos en muchos puntos del planeta.  Debemos experimentar gratitud. 4.- Plantas. Alimentos nos nutren, nos ayudan a sanar cuerpo y espíritu. 5.- Animales. Son nuestros compañeros de planeta, son maestros en el arte de la sencillez y la espontaneidad. 6.- Posesiones. Valorar lo que tenemos. En vez de anhelar y desear. 7.- Cuerpo. Percibimos el mundo y los disfrutamos a través de los sentidos. 8.- Mente. Es imposible apreciar las maravillas que nos rodean si interponemos entre nosotros y el mundo los velos de la negatividad y las ideas preconcebidas. En parte somos lo que pensamos. 9.- Corazón. Indagar en nuestros sentimientos y motivaciones nos permite profundizar en la propia esencia. 10.- Alma. Cultivar la vida espiritual en el día a día. Ampliar el ancho de banda de nuestra conciencia para una vida más plena.

Revista: Cuerpo Mente 265. Artículo: Celebrar lo Cotidiano. Francesc Miralles.

miércoles, 4 de junio de 2014

SENCILLAMENTE SIMPLE...

SENCILLAMENTE SIMPLE….
“Deberíamos considerar cada día como una oportunidad más de acceder a la belleza y utilidad de las cosas simples que la vida nos regala”.  Considerado como valor a defender, lo sencillo es , simplemente, lo que no tiene dobleces ni ambigüedades, lo que carece de recovecos y de trampas. Sencilla es la persona que se muestra como es, que habla de manera clara, que va directa al punto, sin rodeos, mostrando desde un principio su posición y sus intenciones, lejos, muy lejos de la exigencia, del doble discurso o de la manipulación de ocultos maquiavelos que esconden de la mirada del afuera su intención titiritera.
La sobre valoración del intelecto y de todas las cosas que solo la razón puede ver ha producido un efecto devastador sobre nuestra percepción de los hechos, logrando enfrentarnos con la máxima paradoja: no resulta nada fácil conectar con la sencillez de las cosas simples. Lo sencillo es difícil de aceptar y complicado de transmitir. Estamos tan acostumbrados a dar tanto crédito a nuestros supuestos y presunciones, que la realidad, tal como es, suele parecernos increíble o sospechosa de algo. Pero nos enredamos, nos complicamos… y nos equivocamos. Hemos construido un mundo tan sofisticado, tan alejado de la naturaleza, con tantas cosas que se interponen entre nuestra percepción y los acontecimientos, que cada vez nos resulta más difícil acceder a lo sencillo, a lo que se ofrece a nuestros sentidos, a lo que nos permitiría vivir de un modo más relajado, más recostado en lo que es y no en lo que se representa. Y lo peor es que ¿ estamos orgullosos de ello!.
En lugar de salir al patio, a la calle, abrir la ventana o ir al balcón para saber cómo está el día, encendemos la televisión para escuchar la predicción del tiempo. El mundo es tan sofisticado, tan alejado de la naturaleza, que cada vez nos resulta más difícil acceder a lo sencillo…
La conducta eficaz y simple construye, mientras que las ideas catastróficas, los análisis sin fin, pueden enturbiar la mirada. La filosofía budista sostiene que finalmente todo está en la mente y terminaremos convirtiendo nuestra vida en aquello que pensamos de ella.
El principio sería la manera en la cual empezamos cada día. Deberíamos, pues, habituarnos a considerar cada nuevo día como una oportunidad más de acceder a la belleza y la utilidad de las cosas simples que la vida nos regala, en lugar de sumergirnos en las complicaciones dela alta complejidad, la incluso más elevada competitividad y las incuestionables “reglas de mercado”, ya que son estas últimas las que terminan distanciando de nuestra capacidad de disfrutar de lo sencillo: espontaneidad, la frescura, la ingenuidad y la sorpresa de lo inesperado…
La conspiración contra la sencillez tiene una mayor aliado en las campañas publicitarias que inventa, para su propio y exclusivo beneficio, la sociedad de consumo. “ Lo básico y necesario para ser feliz, para sentirse pleno, para estar conforme y satisfecho con la vida que se lleva y de las cosas que se tienen”.
Con increíble ingenio, y muchos millones para gastar, los especialistas en marketing nos hacen creer que el mundo real es aburrido e insuficiente comparado con aquel que nos propone la publicidad, lleno de efectos especiales, fuegos artificiales, arco iris multicolores y felicidad accesibles al instante.
Volver a lo simple es también rescatar los modelos de convivencia amigable y llenos de cortesía que eran naturales en el comportamiento social hasta hace menos de medio siglo, como recuperar la saludable costumbre de saludar a todas las personas con la que uno se encuentra, aunque sean desconocidas, por el único motivo de haberse cruzado conmigo, es un ser humano, un semejante que existe y merece ser tratado como tal. La estridencia, los excesos, la ostentación y cultura de la apariencia con comportamientos que, claramente, se oponen a la armonía natural de la vida.
 La intriga, los chismes, las manipulaciones y la falsedad son maneras de complicarse la vida y de complicar nuestro paso por el mundo, alejándonos del equilibrio y de la plenitud que devienen del contacto con la verdad más sencilla y simple.

REVISTA: MENTE SANA, Nº 102. JORGE BUCAY

lunes, 31 de marzo de 2014

LA PACIENCIA Y EL SABER ESPERAR

- LA ESPERA Y LA PACIENCIA
Vivimos con prisas, de un modo que nos aleja de nuestros ritmos y ciclos naturales. Hacer las cosas en el momento oportuno, sin apresurarnos, sin estar pendientes siempre del reloj, nos liberará de las frustración y nos permitirá ser más felices.
Hemos nacido en la época de la prisa y de la aceleración. Pero no podemos hacer que una flor crezca más rápido tirando de ella, ni ayudar a una mariposa a salir del capullo, porque no tendría fuerza para volar. La naturaleza nos enseña que cada proceso tiene su tiempo y su ritmo. Conviene esperar como vemos en las distintas estaciones del año. La verdadera libertad se basa en el autocontrol, que nos permite luego fluir…
“ Quien se controla a si mismo puede alcanzarlo todo” afirmaba un sabio chino y lo podemos ver en el Libro de los Cambios. El taoísmo chino se inspira en los procesos naturales y especialmente en el agua: el agua es paciente, sabe aquietarse y esperar, pero consigue erosionar las rocas más duras. El Zhuangzi ( una de las obras taoístas) describe al sabio como alguien que tiene una respiración muy profunda y por tanto muy tranquila… Michel Montaigne escribe “ Cuando bailo, bailo; cuando duermo, duermo” Un proverbio Zen afirma algo parecido y dice: “ Cuando camines, camina; cuando comas, come”.
La sociedad de consumo  estimula la gratificación inmediata de nuestros deseos e invita por tanto a la impaciencia. Pero una vida plena requiere aprender a demorar la gratificación.
Hoy creemos que el tiempo es una línea hecha de horas de sesenta minutos de sesenta segundos, todos ellos homogéneos. Pero cien segundos de tedio nunca han tenido nada que ver con cien segundos de entusiasmo. La novela  “ Momo” de Michael Ende hace una descripción sobre el tiempo.
Vivir con prisas, pendientes del reloj, es frustrante y estéril. En cambio hacer las cosas en el momento oportuno, sin apresurarse, es una de las enseñanzas de las mejores tradiciones espirituales. “ En la vida la paciencia trae salud, belleza, fama y una gran longevidad”, escribió Shantideva, el sabio indio del siglo VIII. 

Artículo en la revista Mente Sana nº 101, de Jordi Pigem.

Experiencias las tenemos todos, los malos momentos pasan despacio pero los buenos vuelan. Vivir en la ciudad el tiempo parece que muy rápido si vas a la naturaleza es otro ritmo… Y como dice  William Shakespeare: “ en un minuto hay muchos días.

miércoles, 12 de marzo de 2014

CUENTO DE LA SEMILLA DE BAMBÚ

 LA SEMILLA DE BAMBÚ
Un día decidí darme por vencido… renuncié a mi trabajo, a mi relación, a mi vida. Fui al bosque para tener mi última charla con Dios. “Dios”, le dije, “¿Podrías darme una buena razón para no darme por vencido?” Su respuesta me sorprendió…” “Mira a tu alrededor”, Él dijo. “¿Ves el helecho y el bambú?” “Sí”, respondí. “Cuando sembré las semillas del helecho y el bambú, las cuidé muy bien. Les di luz. Les di agua. El helecho rápidamente creció. Su verde brillante cubría el suelo. Pero nada salió de la semilla del bambú. Sin embargo no renuncié al bambú. En el segundo año el helecho creció más brillante y abundante y nuevamente, nada creció de la semilla de bambú. “Pero no renuncié al bambú”, dijo Él. “En el tercer año, aún nada brotó de la semilla de bambú. Pero no renuncié” me dijo. “En el cuarto año, nuevamente, nada salió de la semilla de bambú. No renuncié” dijo. Luego en el quinto año un pequeño brote salió de la tierra. En comparación con el helecho era aparentemente muy pequeño e insignificante. Pero sólo seis meses después el bambú creció a más de 100 pies de altura (20 mts.). Se había pasado cinco años echando raíces. Aquellas raíces lo hicieron fuerte y le dieron lo que necesitaba para sobrevivir. “No le daría a ninguna de mis creaciones un reto que no pudiera sobrellevar” Él me dijo. “¿Sabías que todo este tiempo que has estado luchando, realmente has estado echando raíces?”. “No renunciaría al bambú. Nunca renunciaría a ti. No te compares con otros” me dijo. “El bambú tenía un propósito diferente al del helecho, sin embargo, ambos eran necesarios y hacían del bosque un lugar hermoso”. “Tu tiempo vendrá” Dios me dijo. ¡Crecerás muy alto!” “¿Qué tan alto debo crecer?” pregunté. “¿Qué tan alto crecerá el bambú?” me preguntó en respuesta. “¿Tan alto como pueda?” Indagué. Nunca te arrepentirás de un día en tu vida. Los buenos días te dan felicidad. Los malos días te dan experiencia. Ambos son necesarios para la vida. Continúa… La felicidad te mantiene Dulce. Los intentos te mantienen Fuerte. Las penas te mantienen Humano. El éxito te mantiene Brillante. Per sólo Dios te mantiene Caminando… Si no consigues lo que anhelas, no desesperes… quizás sólo estés echando raíces…
AUTOR: desconocido.

lunes, 17 de febrero de 2014

NUESTRAS ACCIONES TIENEN SU FRUTO

  Nuestras acciones tienen su fruto


Todo vuelve igual que un Bumerán, su viaje es de ida y vuelta. Lo que hacemos a otros nos lo hacemos a nosotros mismos. Deepak Chopra dice “todo lo que te pasa en el presente es lo que has creado en el pasado, y todo lo que creas en el presente es todo lo que te pasará en el futuro”. “ No hay causa aislada que produzca un efecto; están interrelacionados”, además Jiddu Krishnamurti decía causa y efecto no son cosas diferentes. La psicóloga Mercé Conangla sostiene que la vida propaga como un eco lo que surge de cada uno de nosotros. Lo que sembramos acaba retornando a nosotros.
Según el Dalai Lama: “ Esperar algo a cambio es como hacer un negocio”. Creer en el efecto bumerán, en el “todo vuelve”, sólo tiene sentido si damos sin esperar nada a cambio. Perseverar en hacer el bien y ser afectuosos con los demás nos permitirá vivir en paz y armonía escribe Gaspar Hernández.
Por supuesto lo que damos no nos retorna de inmediato necesariamente ni desde el mismo lugar, hay muchas cosas que tenemos que comprender… Quizá el error como señala el autor consiste en centrar el efecto bumerán en el yo. Olvidamos que somos seres interdependientes, formamos parte del todo. Tenemos que mirar a nuestro interior. “ Lo que uno hace, quiera o no quiera, toca el mundo”, afirma Javier Sádaba Se trata de darse cuenta de que podemos hacer mucho mal con las palabras y los hechos, también tendríamos que preguntarnos por nuestras responsabilidades…
“ Nadie puede hacer el bien en un espacio de su vida mientras hace daño en otro. La vida es un todo invisible” Mahatma Gandhi. “ Podemos herir las emociones de la gente fácilmente en un momento en que estemos ahogados, o ignorantes, o con esa tontería propia del que es un inconsciente o irresponsable. Y eso afecta a los que están cerca de nosotros, y puede afectar a todo el mundo. Habría que estar mucho más atentos a aquello que hacemos. Que los actos tienen consecuencias, y que podemos herir con una enorme facilidad. Y lo que hay que hacer por encima de todo es vivir bien con uno mismo y con los demás, y herir y lesionar lo menos posible. GASPAR HERNÁNDEZ. (Mente Sana)

lunes, 23 de diciembre de 2013

DOCUMENTAL, EL TAMBOR SIEMBRA DE VIDA

http://youtu.be/UjIFKhQFM1s



En busca de sostenibilidad ambiental y soluciones para afrontar la contaminación y desigualdad social emprendí un viaje… confirmé que la solución no esta afuera…está en nosotros.
Este trabajo es plenamente artístico, sin fines comerciales. Se alienta su promoción, distribución e incluso ayuda para el mejoramiento de la calidad y la expansión del mensaje.
Infinitas gracias a quienes con su labor, creencias, experiencia y estilo de vida me inspiraron para llevar a cabo este proyecto hasta su finalidad; Gracias a todos los que han acompañado este viaje de una u otra forma,el cuál no esta conectado a ningún trabajo escolar ni laboral. Es simplemente un llamado, una memoria, una expresión que tenía que llevar a cabo. Es para ustedes, para nosotros, para ellos y para todos lo que quieran darse el tiempo de ver y escuchar. La información aquí expresada no es de mi propiedad, es el mismo mensaje de muchos ancestros de distintas culturas de todo el planeta en pos de las futuras generaciones y de nuestro propio bienestar como humanidad.
Publicado el .../12/2013
Presentamos este excelente documental que muestra la conexión que tenemos con el planeta y con todos los seres vivos que viven en él, en 33 minutos, la artista audiovisual Sueco-Colombiana Angelica Zamundio pretende con este vídeo aumentar la conciencia sobre la naturaleza, los derechos humanos y ante todo la importancia de la preservación de las semillas.
 http://www.youtube.com/watch?v=UjIFKhQFM1s

martes, 17 de diciembre de 2013

LA MENTE Y MEDITACIÓN

MEDITACIÓN Y MENTE
Los pensamientos no surgen de la nada hay un atierra en la que crece. En nuestra MENTE hay odio, miedo, preocupación, incomprensión… Y un pensamiento puede surgir de dichos territorios. Pero también en nuestra mente existe el vasto territorio de la compasión, de la comprensión. Tu puedes entrar en el Reino de Dios dentro de tu mente. De estos territorios brotarán entonces maravillosos pensamientos en la línea del recto Pensar. Cuando reconoces un pensamiento, puedes sonreírle y hacerte la pregunta sobre la Tierra de la que brotan. No tienes que trabajar duro. Simplemente sonríele a tu pensamiento y luego reconoce si ha surgido de una percepción equivocada, del miedo, del odio, o de los celos. Cuando eres capaz de generar un pensamiento que va en dirección de la comprensión y el amor, en la dirección del recto Pensar…
Ese pensamiento tendrá un efecto inmediato sobre tu salud física y mental. Y al mismo tiempo de todo el mundo. Cuando produces un pensamiento negativo que proviene de tu odio, miedo o pesimismo, ese pensamiento tendrá un efecto muy negativo sobre la salud física y mental. La práctica ofrecida por Buda no es para suprimir estos pensamientos negativos, sino para ser conscientes. “Este es un pensamiento negativo. Me permito reconocerlo”. Cuando eres capaz de reconocer ese pensamiento alcanzas un grado de libertad, porque no eres ya más víctima de ese pensamiento. Reconocer la presencia de un pensamiento o sentimiento es muy importante. Esta es la práctica básica de un practicante de MEDITACIÓN.    Al no intentar suprimir los pensamientos les permites manifestarse. Pero tienes que estar allí para reconocer su presencia y percibirlos estando verdaderamente presentes. La práctica de estar presentes en el aquí y en el ahora, y ser testigos de lo que ocurre, examinarlo, ser consciente. Esta es la práctica de la libertad.

ENSEÑANZA DEL DHARMA DEL MAESTRO ZEN THICH NHAT HANH